miércoles, 17 de junio de 2009

Twitter

No, esto no es una copia vil de otro blog de por ahí... que ahora también está en twitter, como casi todo lo que antes era extensoy ahora se ha reducido a 140 caractéres.

Pero reflexioné y muchas veces no escribo porque tengo la idea principal y no tengo tiempo para desarrollarla más; pero... ¿qué importa que no la desarrolle más? si total, el blog es mio y pongo lo que quiero...

Así que acá va la primera...

Carta Abierta a Cony Santamaría

Cony: qué te importa si la portada de LUN refleja o no lo "importante" o el "acontecer nacional", ¿por qué crees que tanta gente lo lee? ¿por qué te las das de inteligente, repitiendo majaderamente que es poco importante? ¿Es realmente poco importante para tí, o solo es tu pose?.

Esto no pretende ser una defenza a LUN, pero, si tanta gente ve Mecano, perdón, Yingo, de veras que se cambió de canal, es porque le gusta, no porque preferiría estar viendo una retransmisión del Cascanueces o estar leyendo El Mercurio. Si tanta gente compra LUN y lo lee en la micro-metro-pega-metro-micro y luego se lo pelean en la casa, es porque le gusta... y ¿quién eres tú para cuestionar lo que le gusta a la gente?.

Señores de Canal 13: me alegra que a la Carola Urrejola le hayan hecho un upgrade a teletarde, y me alegra que hayan puesto al Polo Ramirez a reemplazar a Iván Valenzuela, pero a la Cony Santamaría hay que mostrarle videos de cuando animaba ese programa de la tarde con Cristián Sánchez y recordarle, "Loca, no eres una vieja amargada, eres una cabra joven que esta para entretener a la gente mientras se levanta, no para educar a la masa proletaria"


sábado, 28 de marzo de 2009

Entel PCS

Desde hace un par de años vivo en el centro de Santiago, no en el centro-centro, pero sí en lo que algunos llaman Santiago Centro, en uno de esos edificios antíguos (por no decir viejos), con departamentos grandes, donde uno puede cantar (mal, muy mal) sin que el vecino se entere, y ellos pueden hacer fiestas desenfrenadas y la única razón por la que nos damos cuenta es el olor a cigarro que hay en el pasillo a la mañana siguiente, con feria en la esquina (en caso de que alguien pueda dejar el trabajo el viernes en la mañana para ir a comprar verduritas), metro casi-a-la-puerta, parques Bustamante y Forestal a pocos minutos... Un encanto de comunidad, a no por el monopolio que ejerce Telefónica Chile en el sector: si quieres TV Cable, OK, hay VTR, pero si lo que quieres es un teléfono o, peor aún, internet, tendrás que tener la suerte de que los giles de Telefónica te quieran venir a visitar...
Pues bien, como lo que yo quiero es internet y no teléfono y no cable (Bueno, sí quiero cable, pero más quiero internet), tuve que recurrir al internet móvil, pero si Telefónica no me quiere poner un módem, yo no quiero un módem de Movistar, por lo que me vi en la "obligación" de contratar el plan ilimitado de Entel PCS, por sólo $29990.
Sí, es verdad, es choriflay viajar en tren y entrar a Facebook, o ir en el auto (de copiloto, claro) chateando, o estar perdido en la mitad de la cordillera chillaneja y poder bajar una canción. Pero cuando la velocidad de navegación asciende a 54 kbps, por casi-30-lucas mensuales, no en la cordillera ni en la mita de la autopista, sino que a media cuadra de Plaza italia, uno simplemente puede pensar... Me están cxagando!!!
Entonces decidí suspender el plan: no más contrato, no más internet, no más cuentas de 30 lucas (porque pa'l caso, entre 29 y 30, es casi lo mismo). Ahora sé que contratar el plan es muy fácil, lo difícil es cerrarlo...
  1. Llamar al 103 para preguntar si las oficinas atienden los sábados; eh... sí, en Escuela Militar y Plaza Vespucio, pero no para pagar, sino para contratar un plan o para servicio técnico. Conclusión: La operadora no tiene idea.
  2. Ir a la oficina de Amunátegui (Sí, la Torre Entel) que no abre a las 10.00 sino a las 10.05. Pienso que esos 5 minutos de más deben ser para que los empleados de Entel puedan salira fumar su último cigarrito antes de ponerse a hacer como que trabajan, o reírse de los giles de la cola; con tanto empleado dándose vueltas sin hacer nada, me explico lo caro de los planes.
  3. Enterarse de que no, no se puede llegar y cerrar el plan, primero hay que pagar la deuda (En una fila donde hay 50 personas que entraron antes que uno, es decir, en los 3 minutos que lleva abierta la oficina), esperar a que den el servicio y luego, recién ahí, solicitar que suspendan el plan. Todo esto para una persona que antes de las 12 debería llegar a su trabajo.
  4. Llamar al 105 (Fono-Reclamo) para que, después de 88 segundos -donde indican que para mejorar la calidad del servicio esta llamada podría ser grabada, que si tiene dudas llame al 103, que este es un servicio exigido por la superintendencia- la operadora pregunte que para qué llamo... ¿Que para qué llamo? ¿al fono-reclamo? PUTA, PARA FELICITARTE POR LA FLOR DE EMPRESA EN LA QUE TRABAJAS, PO'!!!

(En resumen, adivine de dónde me conecté para escribir...)

miércoles, 4 de febrero de 2009

La Pecsi

Como leí en algún blog por ahí, para algunas cosas tengo reglas, y yo en el comer tengo varias... No como lo que no me gusta ni mucho menos lo que no me gusta y no alimenta; finalmente, no me gustan las zanahorias, pero podría comer si las camuflan, pero en lo que no cedo es en comer cosas malas (para mi) y que no estén en la base de la pirámide nutricional, es decir: doritos, gatolates, galletas de frutillas, jugos en sobre, etc.
El problema es cuando los fabricantes de esas cosas que no me gusta comer, me tratan de obligar a hacerlo, señores de la Pepsi, esto va para ustedes:
Yo, como buena casi-adicta a la Coca Cola, elijo tomar esta bebida porque me gusta, mucho, me encanta tomar una lata helada de vuelta del trabajo, o dejar que la botella se enfríe tanto, que cuando la abra, la espuma se congela (no, no toda la bebida, sólo la espuma congelada), se podría decir que tiene la habilidad de arreglarme el día. Y, ¿saben qué me arruina el día? Llegar a comer a un restaurant, pedir la consabida coca y me salgan con un "No, nada de la Coca Cola, sólo tenemos bebidas CCU", o, lo que es peor, "¿Puede ser una Pepsi?", No po' gil, no puede, si te digo Coca Cola es Coca Cola, no Fanta, no Free, no Inca Cola, no Líder-Cola y menos Pepsi. Que haya personas que no distingan entre la Fanta y la Crush yo lo entiendo, pero, les cuesta tanto entender a ustedes que habemos quienes sí lo diferenciamos, que cuando no se trata de sobrevivir sino de disfrutar, no me pueden obligar a sustituir lo que quiero.
Señores de Pepsi: prefiero tomar agua, antes que su bebida, y cada vez que no hay Coca Cola, porque al dueño del restoran se le ocurrió la brillante idea de hacerles caso en el "negocio" de comprar cervezas más baratas, a cambio de que no tengan a la competencia, más la detesto y menos ganas me dan de tomar.
Señores de los restoranes: cada vez que no hay coca, pero hay pepsi, no me dan ganas de volver a su local.
Señores de Embotelladora Andina: Por este medio se pueden contactar conmigo para hacerme llegar de regalo un sixpack de cocacolitas (aunque sea de las de 250 cc), que a esta hora después de la pizza, harta falta me hace.

martes, 16 de diciembre de 2008

Pollos King... La Dooble pechugha

Hace unos días se celebró la primera “Silicon Party” (o fiesta silicio) en Chile, lo cual ha escandalizado a diversos sectores de la sociedad; yo me incluyo, no me escandaliza, pero me preocupa que se rifen cirugías a gente que no tenga una salud adecuada (mental o física).

Una cosa que me ha llamado la atención con respecto a la gente escandalizada, son las cartas a los directores que ha mandado la sociedad médica de Chile, Doctor Vidal incluido... Me llama la atención que se hayan fomentado los “sorteos” entre la farándula (que en la tele le llaman canje), mostrando lo fácil que es ponerse pechugas, sacarse la guata, meterse esa grasa en el poto y modelarse las pantorrillas con bolsitas de silicona, pero que sea malo que un productor quiera ganarse sus lucas con la ilusión de muchas personas (ya sabemos que hay mujeres y hombres que sueñan con sus lolas aumentadas), rifando lo que le dé la gana; finalmente, no son los únicos que se ganan la plata con las ilusiones ajenas... ¿o acaso lo que les molesta a la sociedad de cirujanos plásticos es que otro también esté lucrando con los mismos sueños que ellos?.

Me imagino que a el o la ganadora del premio no la van a meter en un camarín de la fiesta para operarla en vivo –con cámaras incluidas-, sino que la llevarán a un lugar adecuado, se le harán los exámenes de rigor y luego se determinará si es apta/o para la operación. Siempre recuerdo hace unos años atrás, cuando mi estado físico no era deplorable, tenía una guatita pequeña, no se me salían los rollos por el pantalón ni se me notaba la celulitis (y no es que ahora sea una vaca obesa, pero hay que reconocer nuestras limitaciones...), apareció una niña de Mecano (el programa, no el grupo) en el programa del Dr. Vidal, su cuerpo era parecido al mío, pero, a diferencia de mí, ella se encontraba “gorda”, “guatona” y, pa’ más remate, plana, así que quería pechugas y lipo en la misma operación (2x1), el médico, con un poder de convicción impresionante, le decía que no, pero ella dijo que sí y empezó la operación. Recuerdo ese programa, porque sentí que Mega me estaba diciendo: sí, tienes un IMC de 17,5, lo que indica que estás bajo peso, pero podrías pesar menos, tener 2 tallas más de sostén, ir un poco al solarium y quizá serías exitosa. Por suerte mi autoestima es un poco más grande que eso, y entendí que la pobre cabra estaba equivocada (la de la tele, no yo), que me sentía totalmente rica con mi pantalón talla 36, mi brassiere talla 32 y mi metro 61 y no estaba para leseras, pero... ¿cuánta gente no se siente como yo, sí pensó que era una “nadadora” (nada por delante, nada por atrás) y sí sueña con operarse? ¿cuánta gente, a diferencia mía, seguía el programa semana a semana, esperando ser la próxima afortunada? ¿no fueron los mismos médicos los que legitimaron estos concursos, al no poner el rito en el cielo hace un par de años atrás?.

En resumen, señores cirujanos, ya es tarde, sus cirugías televisadas tuvieron más cuerpo que alma y mostraron a muchas personas que no están conformes con sus cuerpos que es más sencillo sacarse algo por aquí y por allá que ir al gym, que es más fácil gastarse sus buenas lucas en ponerse alguna cosita que sacarse algunos prejuicios y que entrar a pabellón es menos difícil, a pesar del presupuesto, que aceptarse como uno es (que frase más cliché, me deberían censurar).

viernes, 13 de junio de 2008

Malas Palabras

Si bien puede parecer contradictorio con la entrada anterior (donde explicaba que la gente de la tele se escandaliza por lo que ellos mismos hacen, y que todos opinamos lo mismo o cosas peores de ellos), hoy quiero compartir un enlace que me envió uno de mis hermanitos al blog de Javier Marías; él (Javier, no mi hermano) parte diciendo que "Hace mucho que los españoles, por lo menos los que salen en televisión, dejaron de distinguir qué se puede decir en público y qué en privado..." y luego hace una reseña de lo que pasa en otros países de su región y, en particular, con los políticos italianos. Mi hermano mandó este enlace porque cree que lo que Javier describe de Europa, se parece peligrosamente a lo que pasa acá: políticos bailando en sus horas de trabajo con niñas semi-desnudas (horas que pagamos todos nosotros), "modelos" de televisión contándo con cómo, dónde y con quén se metieron (no sé para quién serán modelo) y el canal de todos los shilenos mostrando la "realidad" de todos los días, no es necesario saber mucho de lenguaje o de historia, para saber que hace 20 o 40 años atrás en la televisión no era bien visto hablar con groserías o garabatos, los hijos y nietos cuidábamos nuestro vocabulario al hablar con los mayores y claramente la gente "del campo" tenía (y creo que aún lo conserva) un vocabulario bastante culto, no como nos muestra la teleserie "de época" donde, por lo que he visto en los avisos, usan muchas palabrotas inapropiadas en el contexto histórico (y en cualquier otro contexto).
Según yo, no soy una persona "a la antigua" o "conservadora", por el contrario, si me preguntan me definiría como alguien muy liberal en la mayoría de los aspectos, pero creo que cuidar el vocabulario, lo que hacemos y cómo lo hacemos, es respetar al resto (algo básico para nuestras libertades); no digo ser una persona políticamente correcta que habla con eufemismos para no herir susceptibilidades, pero sí de no utilizar palabras incorrectas cuando no corresponde, de no tocar temas inadecuados con personas con las que no tenemos confianza, o de tener la actitud que tomó ese político que hace unos años atrás, cuando en televisión no quizo bailar con unas copetineras, por respeto a su mujer, y todos sus adversarios lo acusaron de "cartucho".
Creo que por ahora, sería todo; buscaré info sobre el camino a Farellones (del que sólo nos acordamos cuando está nevado y resbaladizo y no podemos "subir") para la próxima entrada...
PD: aquí está permitido opinar, total, si no me gusta lo que dicen, los borro y listo...